Billy Joel: el hombre del piano

0
110
por Américo Ramírez
americoramirez71@gmail.com

 

El Amway Center de Orlando fue el escenario el mes pasado donde miles de personas no dejaron una silla vacía para disfrutar de uno de los mejores representantes de la cultura musical contemporánea de los Estados Unidos: el hombre del piano, Billy Joel.

A sus 69 años –número que no dejo escapar para hacer uno que otro chiste picante–, pero con mucha elegancia, Billy no se ha permitido bajar el ritmo de sus presentaciones en público. Al contrario, parece que los años lo han hecho pisar el acelerador para compartir con sus seguidores y cantar juntos, a lo largo y ancho de este enorme país, sus incontables éxitos.

Es tanta su fuerza –me imagino, adquirida durante su época de boxeador en la juventud– que sus giras han roto el récord de presentaciones en el escenario del Madison Square Garden con 65 espectáculos, dejando atrás las 64 de otro grande: el británico Elton John.

Pasadas las 8 de la noche de ese frío viernes 11 de enero, Billy Joel aparece sin telonero, iniciando su show con la alabanza merecida (que corresponde a su calidad artística). Un pasaje a través de las canciones de sus primeras décadas inundó de melancolía y buenos recuerdos a los menos jóvenes o más leales fanáticos; así, dio un recorrido cronológico por la década de los 60, 70 y 80 para tomar calor con éxitos irrepetibles como Piano man, You may be right, Uptown girl, My Life, We didn’t start the fire. 

BILLY JOEL EN EL AMWAY CENTER, ORLANDO (ENERO 11, 2019) – Las mejores imágenes del concierto de Billy Joel en Orlando. Cortesía de Getty Images.

Como si fuera poco, todo su repertorio musical fue reforzado por su talentosa banda –que lo ha acompañado por años–, además de una excelente iluminación, impecable sonido y un Billy Joel juguetón y bromista en el escenario, creando la atmósfera de una gran fiesta entre amigos.

Mientras salían del Amway Center, los invitados de Billy tarareaban sus canciones, riendo y compartiendo con el de al lado. Podría decirse que esas 2 horas de suero musical fueron una elevación para el alma, podría apostar todo lo que tengo a que no hubo ningún pensamiento negativo en el aire.

Ese es el milagro de la música.

Hablar de Billy Joel es hablar de un grande. Con el paso del tiempo, sin duda su obra llegará a la categoría de leyenda, un hecho irreversible, aunque su humildad impida cualquier reconocimiento extraordinario.

A ese “hombre del piano” que canta con honestidad sobre su vida, que no siempre ha sido un río de sueños y que siempre lleva a New York en el corazón, hay que corregirlo: porque he did start the fire (él sí inicio el fuego), uno que no dejará nunca de disfrutar el milagro de sus canciones.