El 2018 fue un año lleno de sorpresas en lo que corresponde a grandes estrenos y obras aclamadas por la crítica y el público.

Tuvimos grandes eventos como el final de Infinity War, que marcará un antes y un después en la cultura popular, demostrando cómo la globalización y la generación de narrativas de ficción pueden unir a tantas personas distintas a la vez. También se vieron cintas como Roma, que no solo revive un género del cine dado por muerto (el neorrealismo italiano) sino que logra posicionarse entre las favoritas de la Academia con 10 nominaciones al Oscar, un logro significativo para una película en blanco y negro hablada en dos idiomas extranjeros.

El año concluyó con éxitos esperados como Spider-Verse, que refleja un nuevo camino para la industria de la animación y una nueva perspectiva dentro del trillado cine de superhéroes, ya que propone una postura más abierta a la exploración de la identidad de los iconos. No obstante, esto no significa que las nominaciones a los premios Oscar hayan pasado sin controversias dentro del mundo del cine, en particular si nos referimos a Bohemian Raphsody en la categoría de mejor edición (a pesar de que la crítica menciona segmentos algo toscos y poco realistas en el filme) y la nominación de Black Panther como mejor película.

La lista de privilegiados ha conducido reacciones opuestas y variadas en la audiencia, donde – a grandes voces – se cuestiona el criterio usado para evaluar las cintas que se llevarán el galardón este año. Otras dos curiosidades de esta entrada incluyen la primera nominación de un productor latino al Oscar, la venezolana Gabriela Rodríguez, y la presencia cada vez más marcada de producciones originales de Netflix, como La Balada de Buster Scruggs.

Los Oscar no son un reflejo del cine global, y realmente tampoco funcionan como un estandarte real sobre la calidad de una cinta con respecto a las que no llegan a la premiación. Aun así, siguen siendo un reflejo del producto cultural que triunfa en América y de aquellas películas que causaron impacto social mientras estuvieron en cartelera.