Las celebraciones de Semana Santa se extienden alrededor de todo el continente. Año tras año, generación tras generación, los latinoamericanos celebran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo con tradiciones típicas que han llegado incluso a ganar reconocimiento internacional, como la Pasión de Iztapalapa en México o la procesión de Popayán, en Colombia.

Según las estadísticas del Anuario Pontificio 2018, en el mundo hay alrededor de 1,147 millones de personas que profesan el catolicismo; la mitad está en América Latina. Por eso, la Semana Santa se aprecia como la mayor celebración religiosa en todo el año por los latinos después de la navidad.

Según el sociólogo Carlos Ortiz, la Semana Santa es considerada “el momento más sagrado del cristianismo y prácticamente el festejo más importante de la Iglesia Católica, es un encuentro con la fe y con lo que da origen a la muerte de Cristo”.

España, Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina, México y Ecuador son los países que más destacan por su fervor católico durante la celebración de la Semana Mayor.

España

Priest Holding Hostia / Cortesía de Pexels

En España, la Semana Santa es una de las festividades religiosas más celebradas, y da lugar a múltiples actos públicos, como las famosas procesiones en casi todas las ciudades del territorio español. Cabe destacar las festividades en Sevilla, con las procesiones de la Virgen Macarena o el Jesús del Gran Poder, que son las más emocionantes demostraciones de religiosidad en Andalucía. También es costumbre que en todos los hogares españoles se preparen las tradicionales torrijas.

Venezuela

Person Holding Bible With Cross / Cortesía de Pexels

En Venezuela, se celebra la Semana Santa con manifestaciones religiosas en la capital, Caracas. Es tradición quemar una efigie de una figura local (por lo general, un político), que emula “La quema de Judas”. Los lugareños desfilan por la calle con la efigie antes de reunirse para quemarla en una hoguera. La procesión del Nazareno de San Pablo es también representativa; en otros estados, lo es la procesión del Nazareno de Achaguas (Los Llanos de Apure). En los Andes, se hacen procesiones vivientes.

La tradición en Venezuela respeta mucho el aspecto culinario de la Semana Mayor, y se evita comer carnes rojas. En cambio, se comen pescado y dulces, se hace la tradicional visita a los siete (7) templos y los siete (7) dulces.

Colombia 

Closed Eyed Man Holding His Face Using Both of His Hands / Cortesía de Pexels

En Colombia, se evidencia el fervor católico principalmente en Popayán, conocida como la ciudad blanca. La Semana Santa es, en esta región, un momento para celebrar el arte y las fiestas religiosas. Las procesiones son muy especiales porque las personas se disfrazan y representan guiones teatrales. También se ve el comercio en las calles, a las afueras de las iglesias, donde se venden accesorios religiosos como libros, escapularios, imágenes y souvenirs.

Brasil

Priest Using Microphone / Cortesía de Pexels

En Brasil, la Semana Santa es un momento importante donde se cubren las calles con alfombras, flores y serrín en forma de bellos diseños.

Argentina

White and Multicolored Egg Lot / Cortesía de Pexels

En Argentina vemos que, si bien muchas personas piensan que los huevos de chocolate de Pascua son solo una tradición norteamericana, esto no es del todo cierto. Con el 85% de la población argentina siendo católica, es común que las personas salgan de la ciudad para ir al campo a pasar tiempo con sus familias. Después de una gran comida de Pascua, se intercambian huevos de chocolate o se invita a los niños más pequeños a descubrir dónde están escondidos los suyos.

Ecuador

Close-up of Rosary on Table / Cortesía de Pexels

En Ecuador, igual que en Argentina, es común que la gente viaje durante Semana Santa, en especial a la playa. Una de las ciudades más religiosas de Ecuador es Cuenca, y es común que los devotos católicos asistan para celebrar las fiestas. Además de las muchas procesiones, los lugareños comen fanesa, que es un guiso de Pascua con bacalao, frijoles y granos. Hay 12 granos en la sopa para rendir homenaje a los 12 apóstoles, y aunque existe la fanesa en muchas ciudades de América Latina, se cree que la mejor fanesa es de Cuenca.

México

Father Standing in Front of Alter / Cortesía de Pexels

En México, la Procesión del Silencio en San Luis Potosí es una de las más emblemáticas y se realiza en la noche de Viernes Santo. Consiste en la participación de cofradías de diferentes barrios que portan imágenes religiosas mientras caminan en silencio para rendir homenaje al duelo de la Virgen María tras la muerte de Jesús.

Otra de las tradiciones mexicanas más emblemáticas en Semana Santa es “La Pasión de Cristo”, que se realiza en Iztapalapa y se convirtió en Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México en el año 2012. La comunidad escoge a un joven que encarnará a Jesús y realiza una representación fiel de los últimos momentos de Cristo. Estas procesiones fueron inscritas en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en septiembre de 2009.

La Semana Santa latina en E.E.U.U.

Girl in Front of Church Alter / Cortesía de Pexels

Algunas tradiciones de la Semana Santa se han extendido fuera de Latinoamérica. Los hispanos que viven en los Estados Unidos participan activamente en las celebraciones estos días de Pascua, aunque no estén en sus países de origen.

Uno de los sellos latinos es hervir huevos duros y decorar las cáscaras con pinturas. El Domingo de Pascua se esconden los huevos hervidos o de chocolate, junto con algunos regalos. Además, las familias asisten unidas a la misa de Pascua y en regiones como Texas y Nuevo México se celebran oficios especiales donde participan miembros de la comunidad latina.

América Latina mantiene vivas muchas de las costumbres traídas por los españolas durante la colonización, y también celebra tradiciones que han nacido en la región a lo largo de los años. De una u otra forma, destacan particularmente la fe, esperanza y fervor de los latinoamericanos, una región donde, para las comunidades, sigue siendo importante la tradición católica.