Hoy en día, los adolescentes utilizan su tiempo de manera diferente a como lo hacían tiempo atrás. Anteriormente, no existían los avances ni dispositivos tecnológicos que hay en la actualidad. Para muchos adultos, esto es contraproducente para el joven que está a punto de iniciar una vida laboral y de responsabilidades, pero, ¿realmente es tan malo como lo pintan?

Según las estadísticas, los adolescentes dedican mayor tiempo a dormir y a realizar tareas, y menos tiempo al trabajo remunerado. Sin embargo, en comparación con una década atrás, según un nuevo análisis del Centro de Investigación Pew con base en los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales, los adolescentes en general pasan una hora diaria haciendo tareas durante el año escolar, lo que significa que esto ha aumentado alrededor de 20 o 30 minutos desde mediados de los años 90. 

Los jóvenes ahora disfrutan del ocio por unas cinco horas y media durante el día; este tiempo está dedicado principalmente a las pantallas de dispositivos electrónicos –tres horas y cuatro minutos en promedio–, los fines de semana aumenta el tiempo invertido a casi cuatro horas.

Los Z, ¿quiénes son?

La generación Z comprende a todos los jóvenes nacidos entre mediados de los 90 y el año 2010. Se trata de una generación compuesta principalmente por jóvenes y adolescentes, y se caracterizan por la facilidad con la que manejan hasta cinco pantallas a la vez. Esto se traduce en una capacidad especial para realizar más tareas al mismo tiempo. Algunos estudios indican que ser multi-tarea no equivale a ser productivo, ya que cada tarea no obtiene la atención necesaria para completarse de manera exitosa.

Man Sitting In Front Of Computer Monitor | Bruce Mars

Dado que se han criado en un entorno con exceso de estímulos por el uso exacerbado de dispositivos tecnológicos, la capacidad de atención de los Z es muy reducida. No obstante, las horas dedicadas a la navegación web pueden ser beneficiosas. Parte del tiempo dedicado al ocio se destina a proyectos DIY (do it yourself), es decir, a la búsqueda de tutoriales para la resolución de problemas, por lo tanto, los adolescentes de esta generación pueden considerarse autodidactas.

Estos jóvenes se relacionan entre ellos e interaccionan con el mundo de forma principalmente digital, a través de Internet y redes sociales. Esto conlleva un déficit en cuanto a la comunicación en público.

El tiempo dedicado a la práctica de deportes se ha mantenido estable según las investigaciones, rondando los 45 minutos, al igual que el tiempo que los adolescentes dedican a otro tipo de ocio, como comprar ropa, escuchar música y leer por placer.

Las horas de sueño también han aumentado de 8-9 horas a un promedio de más de nueve horas y media por noche. Los patrones de sueño son fluctuantes, pues los fines de semana los adolescentes duermen en promedio 11 horas, mientras que los días laborables suelen dormir un poco más de nueve horas por noche.

El tiempo invertido por los adolescentes en otras actividades de ocio ha disminuido. Durante la última década, el tiempo dedicado a la socialización, incluyendo asistir a fiestas, actividades extracurriculares, eventos deportivos u otros eventos de entretenimiento, así como pasar tiempo con otras personas presencialmente o por teléfono se redujo 16 minutos.

Por otra parte, tal y como afirman los datos de Young People Omnibus de Ipsos MORI, casi la mitad de las personas de entre 14 y 16 años (46%) en Gran Bretaña aseguran dedicar su tiempo para ayudar a personas de su comunidad en los últimos dos años, en comparación con solo el 30% en 2005, y tres de cada diez (29%) están regularmente activos en su vecindario, comunidad u organización étnica en comparación con solo uno de cada diez (10%) en 2005.

Los adolescentes también pasan menos tiempo en el trabajo remunerado durante el año escolar que sus predecesores: 26 minutos al día, en promedio, en comparación con 49 minutos hace una década y 57 minutos a mediados de los años noventa. No obstante, en la actualidad, los jóvenes buscan empleos desde casa o con horarios más flexibles.

Man Sitting on Chair | Bruce Mars

Según un estudio, para los jóvenes de la generación Z, el principio de autoridad ha desaparecido. Más que un jefe, necesitan un mentor o un líder, alguien que sepa comunicar, apoyar a los demás y ser honesto. Además, creen que toda voz merece ser escuchada y respetada. Por ello, dentro de la dinámica de la empresa, esperan que sus ideas sean realmente consideradas y valoradas.

Por sus características, esta generación disfrutará de un estilo de vida vinculado a los viajes y las aventuras. Esperan encontrar un empleo que les permita tener capacidad de ahorro para poder planificar sus viajes, y las vacaciones justas para hacerlo, contando también con posibilidades de flexibilizar horarios en caso de necesitarlo.

Las generaciones anteriores han tenido que luchar por las verdaderas libertades: políticas, sociales y raciales, por ejemplo. Mientras que estas luchas todavía existen, la generación Z está buscando nuevas libertades. Son la primera generación que realmente crece dentro de la red: YouTube, Instagram y Snapchat, seguidores, ‘likes’ y suscriptores. Están conectados a una red global y se encargan de cuidarla y mantenerla. Son verdaderos creyentes del mantra ‘todo es posible’.

¿Cómo no podrían crecer en un mundo donde la tecnología sigue sorprendiendo, rompiendo nuevos moldes y haciendo posible lo imposible?

La Generación Z es más “nosotros” que “yo”. Es probable que sea la generación más pluralista de todos los tiempos. Esta mentalidad del ‘nosotros’ es un buen augurio para nuestro futuro. Si son criados como pluralistas, entonces se espera que los sesgos sociales de las generaciones anteriores no tengan un impacto tan grande en la política. Pero para los negocios, esto también presagia bien.