Nacido como un meme musical y una estética reciclada del pasado, el Vaporwave ha llegado en el siglo XXI para quedarse, recordando en discos rayados los sueños y promesas que dejaron atrás las décadas de los 80 y 90.

En un inicio, no era más que una forma de llamar al proceso de ralentizar y samplear canciones pop de la época, pero ha logrado crear una personalidad fuerte e influir en mucha de la música y cultura que se consume en el mundo digital.

Los géneros y expresiones artísticas cuesta definirlas con un inicio fijo, sobretodo porque los trabajos primigenios a una tendencia son difíciles de señalar y destacar, y este género no es la excepción. Aún así, muchos señalan Floral Shoppe, un albúm de Macintosh Plus, como el primer trabajo que se populariza y da a conocer el género que vendría para quedarse:

Como se puede ver en el pseudónimo del artista (Macintosh), se hacen referencias concretas a la cultura del consumismo de la época y se satirizan los íconos del momento; en otras instancias, se usa la música de elevadores, centros comerciales y comerciales para poner en práctica la ironía de sentir nostalgia por una época plagada de íconos que eventualmente daría paso a lo que vemos hoy en dia globalizado.

frankie cordoba

Se usa la estética de neón que ilumina la melancolía de una generación perdida en el tiempo, con la promesa de un futuro que jamás llegó. Ese nuevo milenio digital próspero y brillante, desvanecido por el consumismo descontrolado y políticas nefastas que nos han llevado a las crisis que se vive hoy en día.

“El Vaporwave ha llegado en el siglo XXI para quedarse, recordando en discos rayados los sueños y promesas que dejaron atrás las décadas de los 80 y 90″

Cambio Climático, recesiones económicas, explotación de recursos en países menos desarrollados, el nacimiento de una sociedad manejada por imágenes y entretenimiento antes que por las personas, y un sin fin de situaciones que alimentan un descontento generalizado.

Con el Vaporwave, logramos tomar esos íconos y construir con ellos nuevas obras sobre sí mismos, darles un nuevo sentido para una nueva generación que quiere renacer y demostrar que el mundo es un lugar mejor, que los sistemas y estructuras que los gobiernan pueden arreglarse, y que podemos trabajar para obtener, no el futuro prometido, sino un futuro real y conciso.