según Business Insider en Latinoamérica, el país con menos divorcios (de todo el mundo) es Chile (3%), mientras que en Ecuador el porcentaje de divorcios llega al 20%, en Guatemala al 5%, en México al 15%, en Panamá al 27%, en Brasil al 21% y en Venezuela al 27%.

La comunidad latina ha roto los esquemas de matrimonios duraderos durante los últimos años. Sin embargo, el patrón cultural aún persiste entre algunos.

Estos son algunos de los motivos por los que muchos latinoamericanos prefieren mantener la unión del matrimonio y tolerar maltratos por parte de sus parejas.

1. Religión

Para entender por qué dentro de la cultura de Latinoamérica está mal visto el divorcio, debemos empezar explicando que la colonización española trajo consigo la religión católica y ésta ha permanecido fuertemente en la comunidad.

Para la Iglesia, una pareja que decide entregarse y unirse en matrimonio, debe ser de forma permanente. Además, los católicos que se divorcian y se vuelven a casar –en servicios civiles fuera de la iglesia– continúan casados a su primer cónyuge y por lo tanto viven “en pecado” con la segunda pareja. Esta es una premisa que siguen las personas que profesan esta religión. Por ello, cuando hay una ruptura es motivo de polémica en la población católica.

2. Patriarcado

A pesar de que la sociedad ha avanzado y ahora es popular la lucha por la libertad de la mujer, en regiones de latinoamérica sigue existiendo una cultura machista. Muchas mujeres consideran que deben tener un hombre a su lado para poder ser feliz. Y las que deciden divorciarse de igual manera, es muy probable que reciban malos comentarios por parte de la familia o de los amigos, e incluso, que no vuelva a ser invitada a otras actividades sociales.

3. Aspecto financiero

Asuntos como los acuerdos financieros y la custodia de los hijos pueden complicar la situación. Así que no sorprende que muchas parejas busquen abogados, lo que trae consigo una gran carga emocional y costos elevados.

Dependiendo de las complejidades financieras de la pareja, cuánto dinero está involucrado en la separación de bienes, el proceso de divorcio puede costar mucho dinero en términos de la contratación de abogados.

Por ejemplo, en Colombia el trámite puede durar entre seis meses y un año, se debe hacer ante una arquidiócesis o una parroquia ubicada en una ciudad capital y tiene un costo puede rondar los US$300.

4. Familia

El divorcio puede afectar fuertemente el aspecto emocional de los hijos. La convivencia forzada con un padre o con miembros de la familia de alguno de ellos no siempre es la que el niño quiere.

También disminuye el tiempo que pasa con uno de los padres. El padre que no está permanentemente con su hijo deja de ejercer una influencia constante en él y no puede plantearse modificar comportamientos que no le gustan los fines de semana que le toca visita. Por otro lado, el niño pierde el acceso a las habilidades del padre que no convive con él, con la consiguiente disminución de sus posibilidades de formación.

En las leyes latinoamericanas, si una pareja que decide divorciarse tiene hijos, el hombre debe dar una manutención mensual con un monto que varía en cada país. Muchos de estos pagos no se realizan a tiempo o con el monto establecido, lo que coloca al padre que posee la custodia, en un problema financiero. Es más probable que tampoco tenga el tiempo para trabajar y por ello aumentan sus posibilidades de llegar a la pobreza.