El ciclismo mundial está conmocionado con la muerte de la estadounidense Kelly Catlin, quien falleció la semana pasada y pertenecía a USA Cycling, el equipo nacional de ciclismo de los Estados Unidos. Además, llegó a ostentar tres veces el campeonato del mundo en persecución por equipos, y plata en las Olimpiadas de Río 2016.

Kelly disfrutaba de una carrera exitosa, el aprecio de sus compañeros y los niños en las escuelas querían ser como ella. La revista Velo News, en un reportaje realizado a los familiares de Kelly, ofrece detalles de la carrera en ascenso que tenía la ciclista, una mujer profesional, decidida y competitiva que había triunfado en un mundo donde los hombres suelen tener un desempeño sobresaliente. Ella, incluso, logró sobrepasarlos.

Kelly (23 años) se quitó la vida inhalando gas tóxico y fue encontrada por su compañera de cuarto en el campus de la Universidad de Stanford. Este terrible deceso deja un profundo dolor y desesperanza en su familia, su fanaticada, sus compañeros y sus colegas.

Todos sin excepción han manifestado que Kelly era un maravilloso ser humano, de hecho, su hermano Colin manifestó en la red social Facebook que su hermana era la mejor, maravillosa, y va a extrañarla. Sus padres manifestaron que hubiesen podido cambiar su vida por la de Kelly y sus entrenadores la han señalado como más que una compañera de equipo, parte de la familia.

Surge entonces la gran interrogante: ¿por qué lo hizo? ¿Qué llevó a Kelly a quitarse la vida, si lo tenía todo para ser feliz?

Cuando la vida se convierte en una carga

Un revelador artículo escrito por la ciclista para la revista especializada en Velo News cuenta que Kelly dividía su vida entre ser estudiante de matemáticas computacionales en la Universidad de Stanford, y una competitiva y veloz ciclista de ruta, profesional, graduada en ingeniería Biomédica y en lengua china de la Universidad de Minnesota. Por otro lado, Kelly tocaba el violín y era una excelente hermana (trilliza) e hija.  

En el artículo, la ciclista escribió “ser estudiante de posgrado, ciclista de pista y ciclista profesional puede hacer que te sientas como si necesitaras viajar en el tiempo para poder hacerlo todo. Y algunas cosas aún se pierden entre las grietas (…) Es como hacer malabares con cuchillos, pero estoy dejando caer muchos de ellos. Es solo que la mayoría de ellos golpea el piso y no a mí”

Competition / Cortesía de Pixabay

En su artículo, Kelly expresó la importancia de pedir ayuda para no sentirse abrumada, sin embargo, puede que estos planteamientos no fueran practicados por la Triple Campeona, quien se quedó solitaria en su intención suicida.

Este caso nos llama a reflexionar, pensar en la vida que todos llevamos día a día, sobretodo en el competitivo mundo del deporte. Al parecer, por el escrito de Kelly, ella era consciente de sus debilidades, y puede que haya sido justamente una de ellas la que la llevó a tomar la decisión de poner fin a su vida.

Ser competitivos y exitosos nos lleva ciegamente, en muchas oportunidades, a jugar con nuestra capacidad de resistencia. Aspiramos a sobresalir y, cuando no logramos cubrir nuestras expectativas, nos desmoronamos. Es por ello que debemos establecer límites a nuestra propia ambición, tomar opciones de vida saludables, realizar actividades recreativas, practicar la mediación, reunirse con buenos amigos y aprender a buscar ayuda.