El inicio de la iglesia en Latinoamérica se remonta a la colonización. Entre los compañeros de Colón, parece que figuraba un sacerdote, quien celebró la primera misa en el continente en 1492, en la “isla de los Lucaios”, se trata de Pedro de Arenas.

Aún así, el descubrimiento (la invasión dominadora sobre los habitantes americanos) realizado por un mercader y navegante del Mediterráneo coincidió con la expansión de la cristiandad ibérica. Hasta la obtención de la independencia, proceso que en algunos países duró hasta finales del siglo XIX, la religión principal en América Latina era el catolicismo. Fue la iglesia católica la que, durante la época colonial, formó la cultura, el arte, la educación y la sociedad en el sentido de la civilización occidental.

La iglesia católica funcionó de forma independiente en América Latina por más de 300 años, por lo cual, no es de extrañar que los habitantes de estas tierras sientan apego por una sola religión. Con la formación de una sociedad multirreligiosa mediante la inmigración y misiones realizadas por otras iglesias, empezó a surgir el problema de reconocer la libertad religiosa tanto en términos individuales como comunitarios. Así, hubo que adaptar las leyes a las condiciones sociales cambiantes. 

Hoy, con una mirada retrospectiva, vemos cómo la iglesia en América Latina ha adoptado posturas polémicas con relación a temas como la aprobación de la práctica del aborto y el matrimonio homosexual; progresivamente, esto ha llevado a “enfrentamientos ideológicos” entre el clero y la sociedad moderna. 

Despenalización del aborto

Woman Wearing White T-shirt and Blue Denim Bottoms | Chelsi Peter

Sobre el aborto, la doctrina de la iglesia es constante. Se opone a esta práctica, en nombre de la defensa de la vida, desde su inicio hasta su final. Solo en tres países de América Latina el aborto es totalmente legal: en Cuba, desde 1965, en la Ciudad de México, desde 2007, y en Uruguay desde 2012.

En Argentina y Colombia, como en la mayoría de los países católicos de la región, el aborto está penalizado. Se permite el procedimiento solo en caso de violación o si está en riesgo la vida o la salud de la mujer.

Para el padre Cédric Burgun, vicedecano de la Facultad de Derecho Canónico del Instituto Católico de París, “la iglesia considera que sigue siendo un mal y que en ningún caso puede ser apoyado o fomentado”. Esta posición fue especialmente desarrollada en 1995, en la encíclica “Evangelium vitae”, de Juan Pablo II.

Durante las protestas en contra de la despenalización del aborto en Argentina, los grandes convocantes de la movilización fueron los evangélicos.

Legalización del matrimonio homosexual

Shallow Focus Photo of Green Leafed Tree in Front of Men | Chrysostomos Galathris

La posible legalización del matrimonio igualitario ha provocado un debate público intenso en distintos países, no solo en América Latina. 

Recientemente, la Corte Suprema de los Estados Unidos declaró constitucional el matrimonio entre personas del mismo sexo, sumándose a la veintena de países que desde principios del siglo XXI lo vienen haciendo: Países Bajos (2001), Bélgica (2003) y España (2005) fueron los primeros. 

En Latinoamérica, el matrimonio igualitario (o figuras similares que amparan la unión entre parejas del mismo sexo) ha sido legalizado en México, Colombia, Uruguay, Brasil, Argentina, Chile, Costa Rica (entrará en vigencia en 2020) y Ecuador.

La civilización occidental ha tardado casi dos milenios en ponerse al parejo de aquellas que le precedieron y liberarse de la opresión sexual. ¿Por qué? La iglesia primitiva recibió demasiado poder del Imperio Romano cuando oficializó el cristianismo como religión del estado, poder que mantuvo durante el feudalismo, las monarquías y los imperios, coronando reyes y emperadores, legitimándolos.

En 2018, la iglesia católica rechazó de plano el matrimonio entre personas del mismo sexo, que puede ser legalizado por la nueva constitución en Cuba, y llamó a buscar “otros medios legales” para amparar esa unión. Sin embargo, en marzo de 2019, la iglesia protestante de Austria comenzó a ofrecer bendiciones y servicios religiosos a parejas del mismo sexo, siempre y cuando se hayan casado antes por lo civil. 

La iglesia y el divorcio

Woman Sitting on Bench Outdoors | Pixabay

El divorcio es una de las áreas más controversiales de la vida en la iglesia. Entre bautizados católicos, “el matrimonio celebrado y consumado no puede ser disuelto por ningún poder humano ni por ninguna causa fuera de la muerte” (Código de Derecho Canónico, canon 1141).

¿Un católico puede pedir el divorcio civil? En países donde legalmente no se reconoce la figura de la separación de cuerpos, sino el divorcio únicamente, el católico puede recurrir a esa figura para lograr los efectos que le proporciona la separación de cuerpos, pero debe evitar el escándalo. 

Hoy, son numerosos, en muchos países, los católicos que recurren al divorcio por medios civiles y que contraen también civilmente una nueva unión. La iglesia mantiene que no puede reconocer como válida esta nueva unión si era válido el primer matrimonio.