El emprendimiento de las mujeres es sumamente importante para la economía mundial, especialmente para los países en desarrollo. Estos negocios tienen la particularidad de nacer de ideas que se convierten en marcas gracias al apoyo de la era digital, el emprendimiento también son innovaciones, no solamente crean más empleos, pero también buscan soluciones a problemas que quizás a un hombre no se le hubiera ocurrido.

El emprendimiento significa asumir riesgos, invertir tiempo, ideas y dinero. Lo más importante es que el emprendimiento es una estrategia de negocios que incluye la promoción del cambio social.

Según el estudio elaborado por Stanford Graduate School of Business, las mujeres hispanas y los millennials son los principales impulsores del crecimiento de empresas creadas por latinos en Estados Unidos en los últimos cinco años.

Concretamente, el número de empresas propiedad de latinas ha crecido en un 87 por ciento en los últimos años, mientras que los inmigrantes millennials que llegaron a Estados Unidos de niños representan el 86 por ciento de las empresas propiedad de inmigrantes latinos.

Por otra parte, la mayoría de las mujeres emprendedoras en Estado Unidos son jóvenes, independientes, bilingües y solteras. Más del 80% hablan bien inglés, su promedio de edad es 31 años, y menos de un tercio de las que son millennials están casadas. A estos datos – recopilados en el estudio ‘Latina 2.0 Fiscally Conscious, Culturally Influential & Familia Forward’, de la consultora Nielsen – se les atribuye un fenómeno cada vez más documentado: las hispanas están emprendiendo en el país norteamericano, y lo están haciendo a un ritmo acelerado. 

Algunas emprendedoras destacadas

Muchas mujeres en Estado Unidos son emprendedoras exitosas, sin embargo, sus historias son desconocidas. El portal Impacto Latino en el año 2014 publicaba los cinco emprendimientos por mujeres latinas.

Entre las mujeres con mayor éxito nos encontramos a:

Stephanie Bravo, fundadora y presidenta de StudentMentor.org. Inspirada por el alto número de estudiantes que no se gradúan de la universidad. Stephanie Bravo creó una plataforma donde estudiantes universitarios pueden colaborar con mentores de muchas industrias y profesiones para lograr sus metas académicas y de carrera.

Woman Business / Cortesía de Pexels

Judy Tomlinson, CEO of FashionTEQ. Tomlison empezó en el mundo de la tecnología siendo ingeniera. Sin embargo, su espíritu empresario la ha hecho crear dos aplicaciones: Avocsoft y My Weekly Budget. Más reciente ha invertido en tecnología de moda con FashionTEQ

Además, la cadena ABC destacaba el caso de éxito de la emprendedora latina Natasha Pongonis, de Columbus, Ohio, creadora de la startup “Oye! Business Intelligence” en 2014. Se trata de una empresa de recopilación y análisis de datos con base en la etnia, género y localización geográfica, en fase de expansión internacional. Pongonis fue una de las 10 emprendedoras que se reunió con la hija del presidente de EE.UU, Ivanka Trump, en mayo del año pasado.

A pesar de todo el éxito logrado por las mujeres emprendedoras, queda mucho por avanzar en materia de igualdad de oportunidades frente al sistema financiero y legal, así lo confirma Susana Martínez Restrepo: “para las hispanas emprendedoras de primera generación, que en su mayoría vienen de México o de países centroamericanos, la prioridad es ser incluidas en el sistema financiero. Muchas mujeres son creativas y trabajadoras”.

Y como bien hemos dicho hasta ahora, las mujeres latinas deben dejar la pena atrás y autovalorarse para dar valor a las generaciones que siguen, dejar a un lado el miedo a salir fuera de la comunidad, buscar entidades y organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo, ente que viene realizando campañas de financiamiento a programas para emprendedoras latinas a nivel mundial.