Javier Díaz: “En Latinoamérica no fracasamos lo suficiente”

Para Javier, la “pasión” impide a muchos latinos avanzar en sus proyectos de emprendimiento, atándolos a ideas de negocios ambiciosas, pero poco viables.

0
643
Javier Díaz, emprendedor, blogger y CEO del emprendimiento Net Masters (Colombia)
El emprendimiento latinoamericano está en su mejor momento, y Javier Díaz lo sabe. Como administrador de empresas y emprendedor, Javier ha recorrido 10 años de trayecto marcados por el valor de la constancia, perseverancia y amor por el aprendizaje.

Hoy, comparte con nosotros su experiencia y visión personal sobre el estado actual del emprendimiento latino, proyecciones a futuro y oportunidades a largo plazo en la región.

Es un placer saludarte, Javier. Por favor, háblanos un poco de ti como joven, emprendedor y latino.

De profesión, soy administrador de empresas y me apasionan principalmente 3 temas: tecnología, negocios y educación. Desde hace 10 años decidí emprender combinando estas 3 pasiones y ha sido un camino de mucho aprendizaje en el que he podido conocer personas increíbles.

Soy una persona bastante obstinada y lo que más me motiva es poder trabajar en ideas y proyectos que empoderen a las personas para que incrementen su capacidad productiva. Como latino, me siento afortunado de estar en una región tan diversa, llena de paisajes increíbles y gente de toda clase de culturas.

Javier, ¿por qué fracasan los emprendimientos latinos?

Bueno, personalmente pienso que en Latinoamérica no fracasamos lo suficiente. Es decir, tenemos la costumbre de evitar el riesgo y el error a toda costa; “iniciamos negocios a ver cómo nos va”, pero evitamos comprometernos demasiado con el negocio para no soltar nuestra zona de confort; decimos “que lo que es para uno en algún momento llegará”, pero nos rendimos ante el primer obstáculo; “que si las cosas no se dieron era porque no nos convenían”, etc.

Con este tipo de pensamientos, producto de una clara influencia cultural en la que se ve el riesgo y el fracaso como motivo de vergüenza, lo que hacemos es alejarnos de la posibilidad de aprender de nuestros errores para volverlo a intentar con más fuerza e inteligencia. Entonces, en primer lugar, creo que culturalmente debemos avanzar en percibir los errores y el fracaso como parte del proceso.

Por otra parte, en temas de infraestructura de negocios, a los países latinos les encanta la excesiva burocracia, lo que hace menos eficientes y menos competitivas a las empresas de la región en el contexto internacional. Es absurdo que una plataforma como Paypal, la más utilizada para transacciones online en el mundo, aún no funcione completamente en países como Colombia debido a las trabas puestas por el sector financiero.

De la misma forma, son muchos otros los emprendimientos que se ven afectados debido a que intervención de las políticas del estado impiden el completo desarrollo de industria digital en los países de la región.

En tercer lugar, los latinos somos muy buenos creando empresas, pero nos cuesta consolidarlas y escalarlas, lo que evidencia falta de estrategia durante el crecimiento del negocio. Hay muchos fondos e iniciativas apoyando la creación de empresas, pero muy pocas iniciativas buenas acompañando al empresario durante su expansión en el mercado.

Finalmente, otro factor determinante es que, como buenos latinos apasionados que somos, nos aferramos demasiado a ideas sin viabilidad.

“Es bueno creer en nuestras ideas, pero debemos ser inteligentes para entender al mercado y evitar lanzar productos y servicios que los clientes no quieren ni necesitan”

Cuando nos cegamos enfocándonos en nuestras ideas sin entender al mercado, terminamos aferrándonos a ‘empresas zombies’ que andan sin vida por el mercado”

En conclusión, opino que los factores que más influyen en el fracaso empresarial en la región son: factores culturales, infraestructura de negocios, estrategia y enfoque.

Hay una gran diferencia entre ser un soñador y un empresario exitoso; ¿qué se necesita para llegar a la cima?

Son muchos los factores que influyen en el éxito empresarial, pero hay 3 que son comunes en todos los casos:

  1. Enfoque: los empresarios más exitosos se caracterizan por saber priorizar y enfocar su tiempo y energía en aquellas acciones que más contribuyen al desarrollo de sus proyectos. Las personas excesivamente dispersas y procrastinadoras difícilmente logran sus objetivos.
  2. Persistencia: No hay secretos, los empresarios exitosos lo intentan más veces de las que cualquier otra persona estaría dispuesta a intentarlo. El éxito está ligado a la acción; el fracaso y la pobreza sólo alcanzan a aquellos que se detienen. Nada grande se ha hecho sin disciplina y persistencia.
  3. Visión: Los empresarios exitosos son capaces de ver un árbol aún cuando sólo tienen en sus manos una semilla. Esa capacidad de visionar y de detectar oportunidades es la que los guía, permitiéndoles ver aquellas cosas que no son evidentes para la mayoría.

Muchos jóvenes latinos no dan el siguiente paso por falta de capital. ¿La única solución sigue siendo Silicon Valley?

Si bien es cierto que en Latinoamérica se ha avanzado bastante, los ecosistemas de emprendimiento como Silicon Valley y Tel Aviv están mucho más desarrollados, lo que representa grandes beneficios para emprendimientos de alto potencial. Los grandes emprendimientos creados en Latam, han encontrado en Silicon Valley el factor dinamizador para lograr un crecimiento exponencial que difícilmente hubiesen logrado en ecosistemas locales. En Latam tenemos las herramientas y las oportunidades para iniciar toda clase de proyectos empresariales, pero llega el punto en el que si el emprendimiento quiere seguir creciendo, necesitará abrirse espacio en ecosistemas más desarrollados, con mayor acceso a clientes, aliados e inversores. Hay mucho trabajo por delante aún aquí en Latinoamérica.

¿Emprender para ser poderoso o para ser libre?

Siempre me he considerado una persona ambiciosa e inconformista, por lo que tener independencia financiera y control sobre mis decisiones han sido dos razones muy importantes para seguir emprendiendo. Diría que ambas cosas son importantes, tener libertad y poder está directamente relacionado con nuestra calidad de vida, y el emprendimiento es uno de los vehículos que nos permite lograr ambas.