“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos…”

La literatura de Dickens podría servir de prólogo a la situación actual en el país. A inicios de semana, los medios vaticinaban la coronación por récord histórico del invierno más frío jamás visto en Chicago, con temperaturas de -20° F, números muy cercanos a los más bajos registrados en la historia de la ciudad: -27° F, el 20 de enero de 1985.

El clima, consecuencia del fenómeno conocido como vórtex polar, ha hecho de Minneapolis, Detroit y Chicago las principales ciudades afectadas por las bajas temperaturas, que algunos expertos equiparan con el paisaje en la Antártida y en el Everest.

Aunque en menor intensidad, se ha experimentado también una ola de frío bastante extensa y marcada en América del Norte y Europa, con temperaturas promedio por debajo de los 0° C (a pesar del descreimiento en el calentamiento global y los efectos de la contaminación).

CHICAGO, EE.UU. – Increíbles imágenes de la ciudad durante el vórtex polar de 2019. Cortesía de Getty Images.

Incluso para quienes respaldan la teoría del efecto invernadero y muestran su apoyo a la comunidad científica, el panorama puede resultar mucho más confuso de lo esperado: ¿qué está pasando? ¿No se supone que las temperaturas deberían ser más altas y no al contrario? ¿Los veranos no fueron prueba de esto?

Las respuestas a estas interrogantes son complicadas y extensas, ya que es necesario tomar en cuenta el infinito número de sistemas que influyen en el equilibrio climático de nuestro planeta, y cómo los estamos afectando directamente, modificando su funcionamiento regular de forma drástica.

Una consecuencia directa de esto es el aumento en la temperatura promedio de 1.2° C desde la Revolución Industrial, hace 200 años; por supuesto, hablamos de un hecho que cambió radicalmente la tendencia evolutiva de la sociedad global y la industria de producción y consumo, estableciendo un hito impresionante en comparación con los últimos 5.000 años previos a la Revolución – periodo de tiempo en que la temperatura promedio de la Tierra se mantuvo estable, con pequeños picos de frío y calor a lo largo de la historia.

En Chicago, numerosas escuelas permanecen cerradas debido a las bajas temperaturas, que se han convertido en una amenaza continua para la ciudad.

El hecho de que la temperatura promedio aumente y que distintas ciudades del país vivan en este momento temperaturas por debajo del punto de congelación significa que, en alguna otra parte del mundo, la temperatura está aumentando de manera descontrolada, como ocurre en los polos, océanos y grandes masas de agua que cubren el planeta, según datos recientes de distintas organizaciones.

De igual forma, estos cambios de temperatura hacen que las estaciones sean menos marcadas y más difusas, con climas extremos en invierno y verano, y con poca incidencia en las épocas de transición: primavera y otoño.

Los científicos y activistas medioambientales insisten en que el mundo necesita actuar rápido antes de que las tendencias continúen, ya que los pronósticos sugieren que vamos camino a los 4° C de temperatura promedio por encima de los niveles previos a la Revolución Industrial. Algunos políticos han propuesto alternativas, como la conocida Green New Deal impulsada por Alexandria Ocasio-Cortez, una medida que promete convertir a los Estados Unidos en un país de emisiones neutras antes de 2050.