Los comentarios realizados el pasado domingo por el presidente Trump profundizan las tensiones entre las dos economías más grandes del mundo: China y Estados Unidos. Esto, a su vez, se traduce en un cambio en el tono del presidente de los E.E.U.U., que sin ir más lejos, el pasado viernes hablaba de progresos hacia un acuerdo.

China informó que una delegación está preparándose para viajar a los Estados Unidos a fin de mantener conversaciones comerciales después de que el presidente estadounidense insisitiera una vez más en aumentar los aranceles a productos chinos esta misma semana.

Estos anuncios aumentan drásticamente la presión sobre Pekín para llegar a un acuerdo, los mercados de valores se hundían y los precios del petróleo se desplomaban tras los comentarios, poniendo en duda las negociaciones para poner fin a una guerra comercial que ha durado ya muchos meses.

“También estamos en proceso para entender la situación. Lo que puedo decirles es que el equipo de China se está preparando para ir a los Estados Unidos”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Geng Shuang, en una rueda de prensa.

Sin embargo, Geng no precisó si el viceprimer ministro Liu He, que es el principal funcionario de China en las negociaciones comerciales con Estados Unidos, formaría parte de esta delegación como estaba previsto inicialmente.

“Lo que es de vital importancia es que aún esperamos que Estados Unidos pueda trabajar arduamente con China para que nos encontremos a medio camino, y esforzarnos por alcanzar un acuerdo beneficioso para ambos, un acuerdo ganador basado en el respeto mutuo”, dijo Geng.

El Wall Street Journal informó antes que China estaba considerando cancelar las reuniones programadas para esta semana en Washington a la luz de los comentarios de Trump, que tomaron por sorpresa a los funcionarios chinos.

Una informe menos optimista del representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, que incluye detalles de que China se estaba retirando de algunos compromisos previos, impulsó la decisión de Trump.

“El acuerdo comercial con China continúa, pero muy lentamente, mientras intentan renegociar. ¡No!”, dijo Trump en un tuit.

Trump dijo que los aranceles sobre 200.000 millones de dólares en productos chinos subirían del 10 al 25 por ciento el próximo viernes, revirtiendo la decisión que tomó en febrero de mantenerlos en el 10 por ciento tras los progresos alcanzados por ambas partes.

El presidente también dijo que apuntaría “en breve” a otros 325.000 millones de dólares de productos chinos con aranceles del 25 por ciento, cubriendo fundamentalmente todos los productos importados a los Estados Unidos desde China.

Funcionarios estadounidenses no quisieron opinar si esperaban que las conversaciones se lleven a cabo esta semana. La Casa Blanca y la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos declinaron hacer comentarios. El ministerio de Comercio de China no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

“El ambiente de las negociaciones ha cambiado”, dijo un funcionario chino con conocimiento de la situación.

“Que las conversaciones continúen y en qué formato, son temas que ahora se están reevaluando”, dijo el funcionario a Reuters bajo condición de anonimato. “Todo eso depende de la actitud de los Estados Unidos”.

Vía Reuters. Información de Jeff Mason, David Shepardson, Timothy Gardner y Lawrence Hurley in Washington; Sinead Carew en Nueva York; y Ben Blanchard, Michael Martina, Shu Zhang, Jing Xu, Cheng Leng y Yawen Chen en Pekín, traducción de Jose Elías Rodríguez.