Por cuarto año consecutivo, una tasa clave de fertilidad en los Estados Unidos ha alcanzado un mínimo histórico, según las cifras más recientes del gobierno. Según los datos provisionales de población de 2016 publicados por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, el número de nacimientos disminuyó un 1 por ciento con respecto al año anterior, lo que elevó la tasa general de fecundidad a 62,0 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15 a 44 años. Impulsado por una disminución en las tasas de natalidad para adolescentes y veinteañeros. La tasa de natalidad de las mujeres de 30 y 40 años aumentó, pero no lo suficiente como para compensar los números más bajos en sus pares más jóvenes.

Tres de los indicadores más utilizados para medir la fertilidad, son la tasa general de fertilidad (GFR), la fertilidad completa y la tasa total de fertilidad (TFR). Según una investigación de Pew Research Center, por primera vez en décadas, dos de las tres medidas, el GFR y el TFR, ahora se alinean, lo que indica que la fertilidad alcanzó un mínimo histórico en 2018. Mientras tanto, los datos para la fertilidad completa en 2018 aún no están disponibles, pero los datos de 2016 indican que ha estado disminuyendo durante los años.

¿Por qué ha disminuido la fertilidad?

Obesidad en la población general

Los malos hábitos alimenticios hacen más difícil la concepción. No solo importa la obesidad en las mujeres, también los hombres obesos sufren problemas con la calidad de sus espermatozoides y la concentración de los mismos. Es recomendable reducir la proporción de hidratos de carbono y aumentar la ingesta de frutas y verduras, con el fin de disminuir el proceso de oxidación celular. Por el mismo motivo, se aconseja la práctica de ejercicio físico de forma moderada.

Edad

En las mujeres, es el factor más influyente para quedar embarazada. Cada vez más las mujeres retrasan la edad de maternidad como consecuencia, en muchos casos, de sus aspiraciones profesionales y económicas y, a veces cuando se quiere ser madre el reloj biológico no se lo permite.

Exposición a químicos

Estos productos químicos proceden de diversas fuentes, entre las que hay plásticos, pesticidas y residuos industriales, y muchos de ellos persisten en el medio ambiente durante tiempos prolongados, aunque sea a niveles muy reducidos.

Estas sustancias bloquean o alteran el patrón usual del efecto hormonal en el cuerpo, algunos productos pueden pasar por estrógenos naturales y representan el mayor riesgo de la concepción, para el desarrollo del feto y la salud materna. Además, puede alterar el sistema endocrino e interferir en desarrollo genético de los órganos reproductivos masculinos o femeninos, así como también causa endometriosis o síndrome de ovario poliquístico.

Alguno de estos productos pueden ser:

  1. El etilenglicol: se encuentra en algunas pinturas a base de agua, barnices y desmanchadores, este químico puede afectar el ciclo menstrual o correr el riesgo a un aborto espontáneo.
  2. Bisfenol: Es un químico que se usa para fabricar plásticos duros, utilizado en los recipientes de comida para microondas, botellas de agua y latas. Se han encontrado grandes cantidades en la orina tanto en hombres como mujeres, provocando el síndrome poliquístico, dificultando la posibilidad de concebir.
  3. Ftalatos: Por lo común se encuentra en la cortina del baño. La exposición a las sustancias provoca endometriosis, infertilidad y disminución de esperma en los hombres.

Hábitos

Los hábitos poco saludables también disminuyen las probabilidades de lograr el embarazo. Es fundamental suprimir el consumo de tabaco, alcohol y cualquier otro tipo de droga lo antes posible. Estas sustancias pueden producir daños, en ocasiones irreversibles, en las células reproductivas (óvulos y espermatozoides).

El consumo excesivo de cafeína también puede afectar negativamente a la fertilidad. Se aconseja limitar el consumo de bebidas con cafeína a 2-3 cafés diarios como máximo.

Pros y contras de no tener hijos

Hay diversas opiniones sobre el hecho de tener hijos o de tener solo uno. En el estilo de vida moderno, se ha discutido sobre el rol que tiene la mujer en el ámbito reproductivo. Muchas personas han tomado la decisión de no procrear por diversos motivos.

Sira Sánchez, psicóloga y escritora en la Web para Psicólogos, expresa que a sus 35 años, aún no desea ser madre y entre las razones que plantea se encuentra el aprovechamiento del tiempo libre, mayor diversión, cuidado de estética y salud y que podrá dedicarle mayor tiempo a su trabajo.

Johan Vargas en un artículo de Kien y Ke expone 10 razones para no tener hijos, de las cuales destacan: «Tu billetera será más grande, los hijos implican una gran inversión, pañales, colegio, ropa, universidad, entre otros. Quien decida no tenerlos, podrá hacer un gran ahorro» y «Se mitiga la sobrepoblación. El mundo atraviesa una de sus peores crisis y el excedente de población es una de las principales causas de esto. El no traer más humanos le hace bien al planeta, disminuye el consumo de recursos y ayuda a equilibrar el exceso de personas»

Por otra parte, están aquellos que creen fielmente en que tener hijos es un acto de amor y que todos debemos ser parte de ello.

Patricia Cámara Romero, en Bekia Pareja, explica la forma en que los hijos cambian la vida de las personas. Habla de la compañía asegurada «No existe nada mejor que la llegada de un bebé para sentirse plenamente acompañado».

David G. Allan, director editorial de CNN Health and Wellness, en una columna de The Wisdom Project, responde a la interrogante de por qué quiso tener hijos,una de sus respuestas fue «simplemente, por normas sociales y culturales. La mayoría de la gente que conoces y la mayoría de la gente a la que no conoces, lo hace» su esposa respondió que «Quería sentir el amor intenso que un padre siente por su hijo».