por R. Arosemena P.
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El presidente Donald Trump dijo el pasado 23 de mayo que los países latinoamericanos que no están haciendo nada para evitar la inmigración ilegal de los miembros de la pandilla MS-13 (Mara Salvatrucha) podrían dejar de recibir ayuda de los Estados Unidos si las cosas no cambian.

El presidente, quien fue duramente criticado la semana pasada luego de llamar a los miembros de la MS-13 “animales”, reafirmó su punto de vista en una rueda de prensa realizada junto al congresista republicano Peter King y Evelyn Rodríguez, una mujer cuya hija fue asesinada en Long Island en 2016 por la Mara Salvatrucha.

“Los llamé animales el otro día y me encontré con una reprimenda. Son personas, dijeron. No son personas, estos son animales”, manifestó el presidente con amplia contundencia, haciendo caso omiso a las críticas del partido Demócrata y el gobierno Mexicano.

Trump estuvo acompañado también por el Diputado Procurador General Rod Rosenstein, cuyo manejo de la investigación federal sobre una supuesta interferencia rusa en la campaña presidencial del 2016 ha sido tildada de inadecuada por el presidente.

Rosenstein dijo que los miembros de la Mara Salvatrucha han estado dirigiendo esfuerzos a reclutar niños que cruzan ilegalmente la frontera solos, y que algunos desarrollan fuertes vínculos con la pandilla, lo que pone en riesgo sus vidas y las de ciudadanos inocentes.

Aunque Trump no dio detalles de los métodos que planea usar para castigar a los países que, a su parecer, están dando vía libre a la MS-13 para ingresar a los Estados Unidos — y tampoco se refirió a estos países por su nombre — dijo que las sanciones serán grandes, y que su gobierno trabajará en un sistema migratorio donde, “cada vez que alguien venga de un país determinado, sea posible deducir una gran suma de dinero”.

La batalla por la inmigración no da tregua

En medio del debate que busca proteger y luchar por los derechos de los “Soñadores” afectados por el probable cese rotundo del programa DACA, la Cámara de Representantes ha iniciado este 24 de mayo un periodo de receso de 11 días, con la mayoría republicana a favor de evitar la deportación de los llegados en la infancia.

A pesar de las insistentes exigencias del presidente Trump para que el congreso cumpla al pie de la letra con sus demandas migratorias, lo cierto es que los republicanos han estado públicamente divididos durante años respecto a la inmigración. Mientras un sector del partido — eminentemente conservador — respalda la postura del presidente, también están quienes reconocen el creciente poder de decisión de los votantes hispanos y su rol en la política estadounidense.

Trump y los conservadores insisten en la necesidad de construir un muro en la frontera con México, pero los republicanos de centro defienden a capa y espada los derechos de los “Soñadores” y abogan por brindarles la oportunidad de recurrir a una vía legal para obtener la ciudadanía. No está siendo un trabajo fácil para los miembros del congreso bajo la administración de Donald Trump, y mucho menos para los republicanos de centro que intentan convencer a los conservadores de la importancia de un sistema migratorio justo y legal.

“Para nosotros, una solución permanente y justa es crítica”, dijo el centrista Carlos Curbelo, aunque el presidente Trump insiste en que no firmará ningún acuerdo migratorio que no cumpla todas sus demandas, incluyendo un muro en la frontera.

“A no ser que incluya un muro, no tendrá mi aprobación”

Trump quiere un muro, “un muro real, una frontera con una seguridad sólida”, y al menos que los miembros de su partido se lo otorguen — y todos los miembros del gobierno, en general— ningún acuerdo o propuesta tendrá su aprobación. Así lo dijo a Fox News y todo apunta a que los interesados en proteger los derechos de los “Soñadores” tendrán que aceptar este requisito como un factor indispensable.

Además, el presidente dejó muy claro que cualquier proyecto de ley deberá incluir el cese de programas de lotería de visas, y la limitación de las visas para familiares de los inmigrantes legales.

Puede que sea una de las pocas veces en que veremos a los republicanos y a los demócratas plenamente de acuerdo con la importancia de una postura bipartidista a favor de los inmigrantes, la pregunta es qué tan lejos llegará esta unidad a medida que se acerque la fecha límite para la entrega de un proyecto de ley definitivo.

Por su parte, el ministro de seguridad de Honduras, Julián Pacheco, dijo que el país seguirá luchando contra la MS-13 sin importar lo que decida hacer el presidente Trump. “La ayuda internacional es muy importante, pero si no hay ayuda tampoco podemos sentarnos a llorar”, respondió Pacheco a los medios al ser interrogado sobre la posible reducción de la ayuda estadounidense.