Durante todo el mes de agosto, el Departamento de Salud de la Florida en el condado de Palm Beach celebra el Mes Nacional del Amamantamiento, una ocasión especial para promover el hábito de amamantar a nuestros hijos en sus primeros meses como una fuente de salud de por vida para madres y recién nacidos.

De acuerdo con Alina Alonso, directora del Departamento de Salud de Palm Beach, el amamantamiento es sumamente importante para los pequeños, ya que les provee todos los nutrientes necesarios para garantizar una salud robusta a corto, mediano y largo plazo.

De acuerdo con la Librería Nacional de Medicina de los Institutos de Salud de los Estados Unidos, los riesgos que implica no amamantar a nuestros hijos son mucho mayores de lo que podríamos imaginar, entre ellos, una mayor incidencia de morbilidad infecciosa, así como mayores probabilidades de padecer obesidad en la infancia, diabetes tipo 1 y tipo 2, leucemia y síndrome de muerte súbita infantil.

El Departamento de Salud de Palm Beach está trabajando arduamente para lograr una promoción atractiva del amamantamiento y transmitir a las madres un mensaje claro: dar pecho a los recién nacidos es una actividad positiva y vital por la cual no deben sentirse avergonzadas, ya sea en público o en una estancia privada.

Un no rotundo a las fórmulas para bebés

Las investigaciones sugieren que el uso de fórmulas para infantes en lugar de leche materna presenta más riesgos que beneficios. Las campañas de salud pública incentivan a las madres a elegir siempre la leche materna en lugar de productos químicos, sin embargo, hay ocasiones en las que puede ser muy complicado optar por la lactancia (en especial para las madres primerizas).

Los problemas más comunes que enfrentan las mujeres durante el periodo de lactancia se deben a una mala técnica y congestión de las mamas; para ello, los especialistas recomiendan a las madres primerizas extraer la leche que no está siendo utilizada por el bebé (para evitar la congestión) e informarse respecto a la mejor técnica posible para amamantar por primera vez y evitar, así, lesiones en la areola y los pezones.

Los efectos perjudiciales de las fórmulas incluyen, además, riesgos inmunológicos, ya que solo la leche materna puede brindar a los infantes anticuerpos mientras su sistema de defensa se fortalece. Adicionalmente, existe evidencia que sugiere que los bebés no amamantados presentan puntuaciones inferiores en pruebas de desarrollo psicomotor.

Datos del Departamento de Salud del condado de Palm Beach indican que cerca de $13 millones de dólares serían ahorrados anualmente si el 90% de las madres en los Estados Unidos amamantaran a sus hijos durante los primeros 6 meses de vida.

Los beneficios de la lactancia se extienden, también, a las madres

No solo los infantes se ven beneficiados con la lactancia materna, las investigaciones sugieren que las madres que evitan amamantar presentan un mayor riesgo de cáncer de seno premenopáusico, cáncer de ovario, aumento de peso gestacional retenido, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico.

El amamantamiento permite a las madres quemar calorías extras, lo que es ventajoso para ayudar a las mujeres a recuperar su peso normal; además, durante la fase de lactancia, el organismo materno libera oxitocina, una hormona que contribuye a que el útero recupere su tamaño previo al embarazo y reducir, a su vez, el sangrado uterino después del nacimiento.