por R. Arosemena P.
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La idea de un apocalipsis climático ha ocupado siempre un lugar en la conciencia colectiva estadounidense — aunque el gobierno del presidente Trump haya abandonado el Acuerdo de París para contrarrestar el cambio climático.

Si bien hay un grupo de personas (incluido Trump) que atribuye el calentamiento global a técnicas de manipulación masiva divulgadas por cadenas de noticias falsas, los científicos insisten en que el fenómeno es real, está sucediendo ahora y es evidente.

“Dile al Presidente Trump que estás de lado de la ciencia” es el mensaje que recibe a los internautas al ingresar al sitio web de la Unión de Científicos Interesados (UCS), fundada en 1969 por miembros del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Hace una semana, especialistas de la UCS publicaron los resultados de un análisis proyectivo en relación con el aumento en el nivel del mar, posibles inundaciones crónicas e implicaciones para las propiedades inmobiliarias costeras de los Estados Unidos.

El estudio sugiere que cerca de 140,000 hogares en California, específicamente en Los Ángeles y San Francisco, estarían en riesgo de ser sumergidas por inundaciones crónicas en 2035, lo que no solo afectaría a sus propietarios sino que podría causar una crisis mundial de transporte, al hallarse muy cerca un aeropuerto internacional.

“Las implicaciones para los residentes de la costa, las comunidades y la economía son profundas”, describe el informe, aunque las agencias de bienes raíces prefieren omitir este riesgo mientras que los propietarios e inversores ignoran por completo la posibilidad de enfrentar grandes pérdidas.

De acuerdo con el análisis de la UCS, más de 300,000 hogares en la costa, con un valor estimado en $117.5 billones de dólares hoy en día, se encuentran en un alto riesgo de inundación crónica en 2045. Catorce mil (14,000) propiedades comerciales podrían verse afectadas también.

En una línea de tiempo, los cálculos indican que el escenario empeoraría en 2100, cuando las pérdidas ascenderían de $4.7 millones de dólares a $12,000 millones de dólares. Por supuesto, estas cifras no incluyen futuros proyectos inmobiliarios ni propiedades recién construidas.

En Florida, los científicos temen que las inundaciones perjudiquen 2.4 millones de residencias — o más — y 107,000 propiedades comerciales, valuadas en $1.07 trillones de dólares. El reporte sugiere que nuestro estado, y Nueva Jersey, serían los más afectados en todo el país.

El estado contra la ciencia

Durante la víspera de Año Nuevo el año pasado, el presidente Trump publicó en su cuenta de Twitter un mensaje sarcástico en contra de los académicos y científicos que insisten en el peligro inminente del cambio climático: “En el Este, podría ser la Víspera de Año Nuevo más fría jamás registrada. Tal vez podríamos usar un poco de ese viejo “Calentamiento Global” por el que nuestro País, pero no otros países, iba a pagar TRILLONES DE DÓLARES para protegerse. ¡Abríguense!”.

No es la primera vez que Trump desestima la veracidad del cambio climático. En 2012, mucho antes de ser electo presidente de los Estados Unidos, el empresario publicó: “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los Chinos, de modo que la manufactura de E.E.U.U. no fuera competitiva”.

A pesar de la postura del gobierno federal, cientos de estados, ciudades y compañías continúan tomando medidas de acción para mitigar el cambio climático, entre ellas: optar por energía limpia y renovable. Aún así, la batalla más dura no ha sido ganada; la UCS nos habla de la importancia de combatir la desinformación, que ha sido durante mucho tiempo el principal obstáculo para el logro de “soluciones significativas”.

Los científicos condenan el rol pernicioso de las noticias engañosas difundidas por cadenas de gran audiencia, como Fox News Channel. “Un análisis hecho en 2012 encontró que las representaciones de ciencia climática en Fox News Channel fueron engañosas el 93% de las veces”, reporta la UCS.  

Para los interesados en hacer frente al calentamiento global con acciones que contribuyan el cuidado del medioambiente, algunas práctica sencillas son:

  • Reducir nuestra emisión de gases y combustibles optando por medios de transporte alternativos, como ir al trabajo en bicicleta o caminar un poco más dos veces por semana.
  • Equipar el hogar con electrodomésticos que consuman menos energía.

Reducir en la mayor medida posible nuestro consumo de electricidad poniendo en marcha un plan que, además de proteger el medioambiente, nos ayude a ahorrar un par de dólares.