El DMT es una molécula de estructura sencilla que, al igual que otros psicodélicos, actúa directamente sobre los receptores de serotonina del cerebro. Está presente de manera natural en gran cantidad de plantas y animales, entre ellas, la Mimosa tenuiflora, un arbusto americano utilizado por los chamanes de las tribus del Amazonas para fabricar la famosa ayahuasca.

El DMT también se puede fabricar en laboratorios (DMT sintética), y en este caso suele tener la forma de un polvo cristalino blanco que se fuma.

Esta sustancia es consumida por vía oral, ya sea por ingesta o por inhalación. En ambos casos, sus efectos son percibidos de manera casi inmediata, aunque cuando se consume por inhalación, su efecto es más veloz y evita las posibles reacciones adversas que implica su absorción por el estómago.

La presencia de DMT en varias especies de plantas y animales resulta sorprendente y se debe a que es un constituyente natural del sistema nervioso central. Hoy en día, los científicos intentan descubrir qué funciones tiene la dimetiltriptamina que se encuentra endógenamente en el cuerpo humano. Existe una hipótesis: que hay una liberación de DMT en la glándula pineal en el nacimiento, durante los sueños, en momentos de estrés o en experiencias cercanas a la muerte, pero estas son solo especulaciones.

El Dr. Richard Helmuth Fredrick Manske fue el primero en sintetizar el DMT en 1931, pero fue el Dr. Stephen Szara, quien se había inspirado en las ceremonias religiosas sudamericanas, quien demostró por primera vez que la droga induce alucinaciones, ilusiones, distorsiones de la percepción espacial y la imagen corporal, perturbaciones de los pensamientos y euforia en los seres humanos en 1956.

Person With Spread Legs | Aleksandar Pasaric

El Dr. Rick Strassman, autor del libro DMT: The Spirit Molecule y una de las autoridades mundiales acerca de la sustancia, dice que el DMT, al igual que otras drogas psicodélicas, funciona a través de la estimulación de ciertos receptores en el cerebro para lograr sus efectos psicológicos:

“El DMT parece inducir con fiabilidad experiencias que en otras circunstancias se denominaría espirituales. Estas incluyen cosas tales como visiones y voces, éxtasis o terror, experiencia fuera del propio cuerpo, nuevas ideas e inspiración”. 

Efectos

Los efectos del DMT suelen durar entre 5 y 30 minutos y son principalmente alucinaciones de diversos tipos. A pesar de que estos efectos tienen una corta duración, las experiencias que provocan suelen ser muy intensas.

El principal efecto del DMT es provocar alucinaciones, tanto visuales como auditivas y sensoriales, con un contenido místico bastante elaborado. Las personas que la han consumido aseguran descubrir “nuevas dimensiones”, llegando a experimentar extrañas “revelaciones espirituales y extraterrestres” en las que se entremezclan todo tipo de visiones surrealistas y alteradas de la realidad.

Un dato interesante sobre el DMT es que los sujetos tienen un mayor estado de conciencia de lo que está ocurriendo. En un artículo de Vice, se explica la experiencia de Terrance McKenna, quien dice que <la parte a la que llamas “tú” permanece intacta. Eres igual que antes pero el mundo ha cambiado por completo y todo se fue y estás ahí diciendo: “Carajo, hace un minuto estaba en una habitación con unas personas y me dieron una droga rara y ahora, ahora, ¿qué pasó? ¿esta es la droga? ¿la fumamos? ¿esto es?”>

Usos del DMT

Numerosos estudios, como los que ha llevado a cabo Jordi Riba, responsable del grupo de Neuropsicofarmacología del Instituto de Investigación del Hospital Sant Pau de Barcelona, han concluido que la ayahuasca puede ayudar en el tratamiento de la depresión, en concreto para aquellos pacientes que no responden a tratamientos convencionales.

Aunque no se considera que produzca sentimientos de euforia como otros psicodislépticos, se ha especulado con la posibilidad de emplear esta sustancia o derivados de ella en el tratamiento de la depresión o de la adicción a otras drogas, y por eso se han realizado diferentes investigaciones al respecto.

Los resultados de algunos de ellos reflejan que el DMT tiene un efecto potenciador de la serotonina, imitando el comportamiento de esta hormona en diferentes receptores cerebrales. Uno de ellos es el 5-HT2C, cuya activación puede generar una mejora del estado del humor. Asimismo, la activación de otros receptores de la serotonina podría explicar la presencia de alucinaciones.