Pocas cosas perjudican tanto la calidad de vida de los latinos y otras minorías como el sesgo implícito, un concepto que hace referencia a las actitudes o estereotipos que afectan nuestra comprensión, acciones y decisiones de manera inconsciente, perjudicando nuestras relaciones interpersonales y laborales.

Por fortuna, muchas empresas y organizaciones están haciendo un esfuerzo para crear un cambio positivo formando a sus colaboradores en torno a las características e impacto del sesgo implícito. La iniciativa recibe el nombre de entrenamiento de sesgo implícito, y es considerada por asociaciones como The Training Associates (TTA) como un recurso necesario cada vez más beneficioso si se enseña de forma correcta.

¿Qué es el entrenamiento de sesgo implícito?

El entrenamiento de sesgo implícito, también llamado entrenamiento de sesgo inconsciente, enseña a los empleados o miembros de una organización a ser conscientes de sus prejuicios e implementar estrategias para mitigar los efectos del sesgo.

Normalmente, los cursos de formación de sesgo implícito cubren:

  • Definición de sesgo implícito / inconsciente
  • Estrategias para combatir el sesgo implícito
  • Enfatizar cambios simples
  • Presentar escenarios relevantes y realistas
  • Investigación y estadística

Urgente empezar por las escuelas

Aunque parecen ser las compañías las más interesadas en aplicar el entrenamiento de sesgo implícito para optimizar su rendimiento mercantil, es urgente que estos programas de formación trasciendan el escenario comercial para brindar soluciones con un enfoque más comunitario. 

Salud America reporta que la Primaria Codington de Wilmington, Carolina del Norte, ha iniciado un entrenamiento de sesgo implícito luego de que, el mes pasado, se hiciera pública la noticia de una maestra de cuarto grado que estaba motivando a los estudiantes a jugar un juego llamado “Escape de la esclavitud”, una especie monopolio ambientado en la red de ferrocarriles subterráneos utilizada por los esclavos para escapar del Sur de Estados Unidos en el siglo XIX.

Aunque el juego pretendía ser “instructivo” y enseñar a los niños historia estimulando su imaginación, hay quienes consideran este evento como una muestra más de la incompetencia del distrito escolar y el analfabetismo racial del país.

Diverse hands holding and support other / Cortesía de Rawpixel

El entrenamiento de sesgo implícito, si bien puede funcionar en casos como este, debería ser implementado como un programa educativo de prevención y no como un último recurso.

Desde luego, los resultados del entrenamiento de sesgo no son mágicos, pero la evidencia sugiere que vale la pena invertir tiempo y recursos en el método. 

Un informe publicado en marzo de 2018 por The Equality and Human Rights Commission Research Report Series concluye que el entrenamiento de sesgo implícito (UBT, por sus siglas en inglés):

  • Es eficaz para crear conciencia o diseños de capacitación más avanzados, como talleres interactivos.
  • Es efectivo para reducir el sesgo implícito, aunque es poco probable que lo elimine.

El informe señala que las intervenciones UBT no están generalmente diseñadas para reducir el sesgo explícito y aquellas que pretenden hacerlo han arrojado resultados mixtos. Aun así, es probable que la formación de los participantes durante el programa aumente el conocimiento y reduzca el sesgo.