Los chocolates siempre han sido parte de nuestra vida amorosa y emotiva, pero también de nuestra salud. Ya sea que nos hayan recomendado mantenerlo a raya o consumirlo sin remordimiento de vez en cuando para sacar provecho a sus cualidades antioxidantes, mucho se habla de lo delicioso que es y existen muchos mitos sobre él.

Hoy, desvelaremos algunas verdades y curiosidades en torno al cacao y sus increíbles beneficios para la salud; seguramente, más de uno terminará de enamorarse del chocolate y decidirá incluirlo en su dieta para explotar al máximo sus bondades.

Antes de devorarlo todo, tenga en cuenta…

Por supuesto, el hecho de que el cacao sea una fuente rica en nutrientes y se haya relacionado con una disminución en el riesgo de desarrollar condiciones cardiovasculares no se significa que la gente deba consumir grandes cantidades de chocolate todos los días.

Al consumir chocolate, es importante tener en cuenta que posee muchas calorías y es fácil cruzar los límites de la moderación (en especial, por lo delicioso que es). Lo ideal es consumir una porción muy pequeña luego de la cena y disfrutarlo a fondo; además, hay que elegir chocolates amargos de calidad, orgánicos, con un contenido de cacao del 70% o más, pues el contenido de azúcar disminuye.

Por ejemplo, cuando tenemos mucha hambre, toda una red de regiones cerebrales se activa y en lo primero que pensamos es, por supuesto, en comer dulces: el combustible favorito del cerebro. Respecto a esto, un estudio publicado por Scientific American y conducido por Achim Peters, investigador y especialista en diabetes de la University of Lübeck, sugiere que, si una persona desea consumir chocolate por la tarde, probablemente deba comerlo para mantenerse en forma y mantener el ánimo en alto. Esto se debe a que, en el trabajo, las personas a menudo están estresadas y el cerebro presenta una mayor exigencia de energía. Si no comemos nada, es posible que el cerebro use la glucosa del cuerpo, destinada a nuestras células musculares y grasas, y que a su vez secrete más hormonas del estrés.

Esto no solo hace que uno se sienta miserable, sino que también puede aumentar el riesgo de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares o depresión a largo plazo.

Chocolat / Cortesía de Pexels

Mientras más amargo, mucho mejor

El chocolate también tiene otras funciones muy interesantes: posee un gran potencial para desarmar los radicales libres del organismo y tiene una fuerte actividad antioxidante.

Según el Nuevo Herald, el chocolate amargo está lleno de componentes orgánicos que son biológicamente activos y funcionan como antioxidantes. Esto incluye polifenoles, flavonoides y catequinas.

Corre mejor la sangre y baja la presión arterial

Hay muchos estudios que demuestran que el cacao y el chocolate amargo pueden mejorar el flujo sanguíneo y reducir la presión, pero los efectos son usualmente leves.

Los flavonoides en el chocolate amargo pueden estimular el endotelio, la cubierta de las arterias, para que produzcan óxido nítrico. Sin embargo, hay también un estudio realizado en personas con presión sanguínea elevada que no mostró ningún efecto, así que sería una buena idea tomar esto con cuidado.

Previene ataques cardíacos

En una prueba controlada, el polvo de cacao hizo descender significativamente el colesterol LDL oxidado en los hombres. Esto significa que, en algunos casos, consumir chocolate amargo puede mejorar muchos de los factores de riesgo de los problemas cardíacos.

El chocolate amargo también puede reducir la resistencia a la insulina, otro factor de riesgo común para varias enfermedades del corazón y la diabetes.

El chocolate contribuye a la belleza protegiendo la piel del sol

Algunos estudios muestran que los flavonoides del cacao mejoran el flujo sanguíneo hacia la piel y la protegen del daño solar. Esto se debe a los componentes bioactivos en el chocolate amargo.

Los flavonoides protegen contra el daño inducido por el sol, mejoran el flujo sanguíneo a la piel y elevan su densidad e hidratación. Otros estudios indican que eleva los niveles de serotonina y, por ende, nos ayuda a sentirnos felices más a menudo.

Mejora la función cerebral

El cacao también podría mejorar significativamente la función cognitiva en personas mayores que sufren de deterioro cognitivo o enfermedades neurodegenerativas. Además, mejora la fluidez verbal y varios factores de riesgo de enfermedades, pues contiene estimulantes como la cafeína y la teobromina.