El rechazo puede ser motivo de frustración para cualquiera. El deseo sexual se puede ver influenciado por múltiples factores y descubrir cuál de ellos puede estar afectando a tu pareja es el primer paso para actuar y solucionarlo. 

Pero, ¿qué puede estar sucediendo?

1. Trastorno del deseo sexual hipoactivo

Se trata de una condición que afecta el deseo sexual durante un periodo mínimo de 6 meses, según el Manual de Diagnósticos y Estadístico de los Trastornos Mentales.  

Se caracteriza por la falta de deseo por mantener relaciones, ausencia persistente o recurrente de fantasías sexuales, provocando angustia personal y problemas de relaciones interpersonal. También es referido como “falta de interés por el sexo”, “apatía sexual” o “falta de deseo sexual”. En definitiva, implica una pérdida importante o total del deseo sexual, de forma recurrente o persistente.

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Es importante no confundir este trastorno con un hecho puntual de nuestra vida diaria. Es normal que en algún momento tengamos un periodo con la libido un poco baja y que la actividad sexual se vea disminuida. El patrón general de este trastorno es su permanencia en el tiempo.

Se presenta mayormente en mujeres, y sus causas son multifactoriales. Entre ellas pueden ser problemas entre la pareja, baja autoestima, episodios traumáticos, desajustes hormonales o problemas con sustancias como drogas, alcohol o tabaco. 

El tratamiento para este trastorno por lo general es asistir con un profesional de la salud mental. Sin embargo, de ello depende la etiología de este. Por eso se debe realizar una evaluación amplia para conocer el origen y poder recibir un tratamiento correspondiente. 

2. Estrés, depresión, ansiedad

En  Estados Unidos, se realizó un estudio sobre prevalencia de los problemas sexuales femeninos relacionados con ansiedad y los determinantes para la búsqueda de tratamiento reporta 8.9 % para las mujeres entre 18 y 44 años de edad; 12.3 % para las mujeres entre 45 y 63 años; y 7.4 % para las mujeres mayores de 65 años.

El estrés conlleva una serie de síntomas físicos como los dolores de cabeza, la tensión muscular, cansancio generalizado, irritabilidad  y problemas estomacales. Todos estos influyen en el descenso de la libido, ya que pocas personas sienten deseo si se enfrentan ante estos síntomas. 

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Además, el estrés también puede producir disfunción eréctil y ausencia de secreción vaginal debido a la decadencia de los niveles de andrógenos y estrógenos al estar expuestos al estrés. 

Por otra parte, uno de los síntomas de la depresión es la anhedonia (incapacidad de sentir placer), y además, el tratamiento de antidepresivos que se prescribe puede contribuir a disminuir las ganas de sexo, ya que comúnmente es un efecto secundario de la medicación. 

3. Causas físicas

Edad y cambios hormonales

Las hormonas controlan gran parte de la fisiología del deseo. En el caso de las mujeres, son más propensas a tener cambios hormonales por los distintos ciclos que atraviesa el cuerpo femenino en distintas etapas de su vida como la menstruación, el embarazo, el parto, la lactancia y la menopausia. 

Cada uno de los ciclos hormonales traen consigo distintas respuestas sexuales en la mujer. Por ejemplo, durante el embarazo es común ver aumento de deseo sexual; mientras que el postparto se caracteriza por dar atención exclusiva al nuevo ser, dejando a un lado la sexualidad; en la menopausia, también se evidencia una disminución del interés. 

Por otro lado, los hombres enfrentan una disminución natural hormonal con la edad, consiste en un descenso lento pero continuado de la secreción de testosterona. Generalmente se da a partir de los 45 años y puede afectar el interés sexual. 

Enfermedades

Algunas enfermedades pueden ser las causantes de la falta de deseo sexual como la diabetes, problemas neuroendocrinos, cardiopatías y la anemia. Y no solo se trata de las patologías, sino de sus posibles medicaciones que tienen como efecto secundario disfunción eréctil o eyaculación precoz.

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4. Infidelidad

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La mayoría de las personas piensa en esto cuando su pareja no tiene apetito sexual. Si tu pareja anteriormente era activo sexualmente y ha disminuido considerablemente en poco tiempo, existe la posibilidad de que esté con alguien más. 

Sin embargo, es necesario descartar que exista algún otro motivo por el que se pueda estar comportando de esa manera. Las razones anteriores pueden ser alguno de los motivos por los que tu pareja tenga un declive sexual.