Las condiciones de salud mental van más allá de simples reacciones emocionales a situaciones específicas. Un ataque de llanto, de ira o un impulso de ansiedad pueden ocurrir en cualquier momento por distintas causas que elevan el cortisol o producen un descontrol de serotonina.

Las condiciones de salud mental, por lo tanto, son condiciones médicas que causan cambios en el modo como pensamos y sentimos, y en nuestro estado de ánimo de manera persistente. Estos cambios pueden alterar nuestras vidas porque hacen que sea difícil relacionarnos con los demás y funcionar en la vida cotidiana. Sin el tratamiento adecuado, las condiciones de salud mental pueden empeorar y dificultar la vida cotidiana.

Debemos tener en cuenta que sin salud mental no podemos desarrollar nuestra vida laboral, personal, amorosa o familiar de manera coherente y saludable. Cualquier parte del cuerpo, incluido el cerebro, puede enfermarse.

Todos experimentamos altibajos emocionales de vez en cuando que son causados ​​por distintos eventos en nuestras vidas. La comunidad latina, al igual que otras poblaciones, presenta enfermedades que afectan a menudo la salud mental, sin embargo, existe un estigma que hace que la gente le reste importancia al problema o ignore las señales de alerta.

Si bien la comunidad latina muestra una susceptibilidad similar a la enfermedad mental que la población general, experimenta disparidades en el acceso al tratamiento y en la calidad del tratamiento recibido. Esta desigualdad pone a los latinos en un mayor riesgo de presentar formas graves de afecciones mentales.

El portal nami.org recopila los trastornos de salud mental más comunes entre los latinos: el trastorno de ansiedad generalizada , la depresión mayor , el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y el alcoholismo . Además, las adolescentes latinas estudiantes de secundaria presentan índices más altos de intento de suicidio en comparación con las jóvenes no hispanas y hombres hispanos, según una revisión de estudios.

Ante los trastornos mentales, la comunidad latina ha demostrado una menor tendencia a buscar ayuda, según los resultados de un informe de 2001 de Surgeon General. Solo el 20% de los latinos con síntomas de un trastorno psicológico hablan con un médico acerca de sus inquietudes, y solo el 10% se pone en contacto con un especialista en salud mental.

Sin tratamiento, ciertas condiciones de salud pueden empeorar y volverse incapacitantes.

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¿Por qué no hablan de salud mental los latinos?

Las barreras del idioma

El desconocimiento del idioma puede dificultar la comunicación con los médicos. Muchos profesionales de salud hoy en día hablan algo de español, en especial en regiones del país con grandes poblaciones latinas, pero es posible que no comprendan los problemas culturales que enfrenta la comunidad hispana.

Miedo a perder la privacidad

Muchos latinos basan el rumbo de sus vidas en refranes y creencias populares, como: “La ropa sucia se lava en casa”, o “No ventile su ropa sucia en público”. La comunidad latina tiende a ser muy reservada con temas personales y de familia.

Desinformación y malos entendidos

En general, la comunidad latina no habla de los problemas de salud mental. Hay poca información sobre el tema disponible para el ciudadano de a pie en los países de la región, de manera que muchos latinos no buscan tratamiento porque no conocen los signos y síntomas de ciertas condiciones de salud mental ni saben dónde encontrar ayuda.

El miedo aumenta cuando se contempla la posibilidad de ser etiquetados como locos o enfermos, porque esto puede causar vergüenza.

Falta de seguro de salud

Los latinos representan un tercio de los no asegurados. Un porcentaje significativo de la población latina trabaja en empleos con bajos salarios o de forma autónoma. A menudo, estos latinos no tienen seguro de salud.

Diagnóstico equivocado

Las diferencias culturales pueden llevar a los médicos a diagnosticar mal a los latinos. Por ejemplo, los latinos pueden describir los síntomas de la depresión como “nervios” (nerviosismo), cansancio o una enfermedad física. Estos síntomas son compatibles con la depresión, pero los médicos que no son conscientes de cómo la cultura influye en la salud mental pueden no reconocer que estos síntomas son en realidad signos de depresión.

Estatus Legal

Los latinos inmigrantes que llegan sin documentación temen la posibilidad de ser deportados, esto hace que eviten asistir a Centros de Salud oficiales. No obstante, existen clínicas que brindan apoyo especial a los latinos y ofrecen un acceso digno al sistema de salud sin importar el estatus legal.

Fe y espiritualidad

La fe y la espiritualidad pueden brindar apoyo a las personas en momentos difíciles e incluso ayudarlas a lidiar con una afección mental, pero cuando la fe se interpone entre un individuo y su apertura a recibir ayuda médica, las cosas se complican.

¿Cómo elegir al especialista adecuado?

Por supuesto, la química o grado de sincronía que logre establecer con un proveedor de salud influirá en su libertad para expresarse y comunicar con total sinceridad sus preocupaciones o síntomas.

Le recomendamos realizar algunas preguntas al especialista que seleccione para determinar el grado de compenetración con su caso:

  • ¿Ha tratado a otros latinos?
  • ¿Ha recibido capacitación en competencia cultural o en salud mental latina?
  • ¿Cómo planea integrar mis creencias y prácticas en mi tratamiento?

Así, cuando algún latino acuda a consulta intentando describir los síntomas con frases de uso común como: “Me duele en lo profundo del alma”, el médico –sensible a la cultura– será consciente de lo que realmente ocurre.