La hipocondría, que ahora es denominada Trastorno de ansiedad por enfermedad por la quinta edición del Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V), es un patrón de comportamiento constante en donde la persona que lo padece muestra miedo y preocupación excesiva e irracional a padecer una enfermedad grave. 

Esta preocupación excesiva surge a partir de una interpretación errónea de ciertas sensaciones físicas en el cuerpo. Por ejemplo, ante la aparición de un dolor de cabeza, la persona intensificará el síntoma y estará preocupado por padecer de un tumor cerebral. 

Ante esta inquietud y el miedo a estar enfermo, algunos hipocondríacos asisten a centros de salud continuamente a realizarse chequeos innecesarios. Piden ser sometidos a exámenes médicos y exploraciones de gran amplitud, y aunque los resultados arrojen un buen estado de salud, generalmente demandan la realización de nuevas pruebas o cambian de especialistas para que puedan confirmar sus mayores temores. 

Otros hipocondríacos se mantienen en bajo perfil, prefieren vivir con la ansiedad de estar realmente enfermos y evitan acudir a médicos por el miedo a ser diagnosticados. 

La ansiedad es tan elevada, que estas personas se encuentran totalmente focalizadas en la existencia de posibles síntomas. Por eso, ante la más mínima señal, se disparan todas las alarmas y se vuelve tan potente que puede provocar una verdadera dolencia. A este proceso se le denomina somatización. 

Debido a las preocupaciones, una persona hipocondríaca difícilmente podrá disfrutar de una vida tranquila si no es tratado con profesionales de la salud mental. Muchos de ellos dejan de realizar actividades por la convicción de estar enfermos o de prevenir otras patologías. 

Cortesía de Pexels.com

Hoy en día, gracias a la cantidad de información que proporciona navegar por la web, muchas personas consultan sus síntomas con los motores de búsquedas del ordenador. Este nuevo fenómeno lo llaman la “hipocondría digital”. 

Todos hemos sentido la necesidad de consultar en internet sobre posibles enfermedades y cuáles son las recomendaciones a seguir. Sin embargo, otro grupo de personas han llevado esta búsqueda a un nivel extremo, donde se autodiagnostican enfermedades luego de una indagación en la web. Estas personas utilizan evidencias muy débiles o totalmente imaginarias para asegurar que se encuentran enfermos y exigir tratamientos médicos. 

¿Por qué sucede?

Este trastorno no tiene una causa aparente, no obstante, algunos factores pueden influir para su desarrollo:

  • Tener familiares que hayan padecido trastornos de ansiedad.
  • Experiencias traumáticas relacionadas con la enfermedad o la muerte, como por ejemplo familiares enfermos o muerte repentina de alguno de ellos.
  • Comportamiento aprendido por medio de la observación.
  • Persona insegura que utiliza la idea de estar enfermo para llamar la atención de su entorno. Esto es un proceso inconsciente e involuntario.

Tratamiento

Es indispensable la presencia de un profesional en psicología para tratar a los hipocondríacos, puesto que los procesos cognitivo-conductuales que padece el paciente deben ser guiados en sesiones terapéuticas. A groso modo, el psicólogo debe hacer entender al paciente que sus creencias son irracionales, romper con los ciclos de reforzamiento que existan y motivarlo a obtener mejoras. 

Algunos profesionales optan por añadir tratamiento farmacológico en casos en donde el nivel de ansiedad sea exuberante. En general, se prescriben ansiolíticos.