Mark Zuckerberg reveló un diseño nuevo para la red social más grande del mundo, Facebook. El nuevo planteamiento resta importancia al, hasta ahora, primordial muro de noticias para dejar vía libre a la aplicación de mensajería, al mercado en línea y a la plataforma de vídeos a pedido.

La empresa de Zuckerberg presentó la semana pasada una revisión general de la propuesta e introdujo nuevas herramientas orientadas a los negocios, en las primeras medidas concretas de su plan para transformarse en una empresa privada de mensajería y comercio electrónico.

Zuckerberg identificó los mensajes privados, las historias efímeras y los grupos pequeños como las áreas de crecimiento más acelerado de la comunicación en línea en los últimos años. Por esta razón, en marzo pasado, prometió cambios en la empresa impulsados por la publicidad y el mercadeo; las medidas se deben a que, si bien el servicio de noticias de Facebook sigue generándole ingresos por avisaje, se ha estancado el crecimiento de usuarios en los mercados más lucrativos (Estados Unidos y Europa).

¿Zuckerberg contra el mundo?

Las redes sociales conectan personas a bajo costo, lo que puede ser beneficioso para los emprendedores y las pequeñas empresas​ que buscan ampliar su base de datos; no obstante, para nadie es un secreto que Mark Zuckerberg ha tenido que lidiar con críticas y fuertes acusaciones por violentar la privacidad de los usuarios de la paltaforma y comercializar sus datos sin autorización.

El 9 de mayo, Chris Hughes, cofundador de Facebook que abandonó la compañía hace 10 años, publicó un artículo en The New York Times donde cuestiona el poder de Zuckerberg para tomar decisiones unilaterales que podrían estar perjudicando a millones de usuarios y al sector tecnológico.

Facebook controla dos de las redes sociales con mayor penetración a nivel mundial: Instagram y WhatsApp. Para Hughes, no hay mayor indicio de que su ex-colega ha consolidado un monopolio

Conferencia de Chris Hughes, co-Fundador de Facebook, en Ecuador. Septiembre, 2010 | Max Souffriau

“La influencia de Mark es asombrosa, mucho más allá de la de cualquier otra persona en el sector privado o en el gobierno. Controla tres plataformas de comunicaciones principales: Facebook, Instagram y WhatsApp, que miles de millones de personas usan todos los días. El directorio de Facebook funciona más como un comité asesor que como un supervisor, porque Mark controla alrededor del 60 por ciento de las acciones con derecho a voto. Solo Mark puede decidir cómo configurar los algoritmos de Facebook para determinar qué ven las personas en sus noticias, qué configuración de privacidad pueden usar e incluso qué mensajes se entregan. Establece las reglas sobre cómo distinguir el discurso violento e incendiario de la mera ofensiva, y puede optar por cerrar a un competidor al adquirirlo, bloquearlo o copiarlo”, escribe Hughes.

¿Dónde quedó la nación anti-monopolio?

El ensayo de Hughes continúa haciendo referencia a la buena y amable persona que es Zuckerberg, su antiguo compañero de dormitorio en Harvard, sin embargo, “su enfoque de crecimiento” parece haberlo llevado a sacrificar elementos innegociables, como la seguridad de los usuarios. “Estoy decepcionado conmigo mismo y con el primer equipo de Facebook por no pensar más en cómo el algoritmo de News Feed podría cambiar nuestra cultura, influir en las elecciones y empoderar a los líderes nacionalistas. Y me preocupa que Mark se haya rodeado de un equipo que refuerce sus creencias en lugar de desafiarlas”. 

Para Hughes, es claro que los Estados Unidos ha sido siempre una nación en contra de los monopolios, sin importar las “buenas intenciones” de sus líderes, razón suficiente para dividir Facebook y quitarle poder a Zuckerberg, que a su parecer se ha convertido en uno de los hombres más influyentes de la historia americana.