Alexandria Ocasio-Cortez ha sido una figura destacada de la política americana desde que fue electa como congresista a finales de 2018. Hija de puertorriqueños, criada en el Bronx en un entorno de clase trabajadora y ejerciendo como bartender y camarera antes de ser electa como representante para el Congreso de los Estados Unidos, ha demostrado ser una figura nueva dentro de la reconocida institución, apoyada por su distinguida personalidad en las redes donde discute abiertamente los problemas y las políticas que se presentan día a día en los medios y la prensa.

La reacción a la presencia de una personalidad así en estos nuevos círculos ha sido de toda índole, sobretodo en los canales conservadores, que observan constantemente sus actividades y las publican con connotaciones negativas. Comentan sobre sus ropas, su casa y cuenta bancaria, que no ha hecho más que extender su popularidad en la clase baja y media americana, y su vídeo no ha sido la excepción. 

Hace poco se viralizó un vídeo de la congresista de hace años, donde se la ve bailando en la azotea de un edificio en Nueva York con algunos compañeros. Tachándola de escandalosa, otros miembros del Congreso han criticado su imagen nuevamente, argumentando que no representa fielmente los valores y responsabilidades propias de un político americano tradicional: 

Como respuesta, han surgido distintos usuarios emocionados y apoyando, incluso contribuyendo a divulgar el vídeo, teniendo a la misma Alexandria respondiendo con un vídeo de ella bailando en el Capitolio, frente a su oficina, enviando una clara respuesta a sus detractores: las mujeres congresistas también bailan.

Si algo podemos concluir de esta breve historia, es que internet es un lugar ajeno y muy familiar. Una vez logras aceptar lo que eres y conoces realmente a tu comunidad, no hay nada en el mundo digital que pueda entorpecer nuestra experiencia en esta gran red global de personas.