¿POR QUÉ ESTÁN HACIENDO MENOS DINERO LOS NEGOCIOS LATINOS?

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Nadie con los números sobre la mesa puede negar el increíble impacto que los negocios latinos están teniendo en la economía nacional.

Las cifras indican que los inmigrantes latinos y descendientes latinos nacidos en los Estados Unidos generan, en conjunto, ingresos anuales por más de $61 billones de dólares (según estadísticas publicadas en 2015 por la Administración de Pequeños Negocios de los Estados Unidos). El total de micro, pequeñas y medianas empresas propiedad de inmigrantes latinos asciende, de acuerdo con las últimas cifras, a 1,151,000 (un millón ciento cincuenta y un mil) con ingresos estimados en $31,000 dólares anuales por negocio.

Los latinos nacidos en los Estados Unidos representan, por otro lado, 541,000 negocios registrados, con ingresos comerciales promedio de $47,400 dólares anuales.

Aunque son buenas noticias para la comunidad hispana – y una muestra del empoderamiento latino – la disparidad entre los ingresos de negocios latinos y no latinos es evidente: los dueños de negocios que no son latinos generan, en promedio, cerca de $66,000 dólares anuales por negocio, un total de $551.5 billones de dólares al año.

Estadísticamente, el 3.5% de latinos estadounidenses y el 7.3% de inmigrantes latinos son auto empleados, en comparación con el 6.8% de los blancos no latinos, por lo que no debería existir una diferencia tan marcada en los ingresos comerciales de ambos grupos, y más: el hecho de que los propietarios latinos se encuentren en desventaja puede considerarse un factor inhibidor del crecimiento económico.

Así que, ¿cuál es la razón oculta detrás de esta contundente desigualdad de utilidades comerciales?

Una cuestión de edad, educación y riqueza

La Oficina de Abogacía de la Administración de Pequeños Negocios señala tres factores vinculados con la disparidad de ingresos y propietarios en un reporte publicado en enero de 2018.

El informe, elaborado por el economista Robert W. Fairlie de la Universidad de California, Santa Cruz, analiza la influencia de la edad, la riqueza y la educación en el número de negocios propiedad de blancos no latinos versus el número de emprendimientos propiedad de latinos. El reporte indica que las personas de mayor edad y riqueza presentan probabilidades más altas de poseer un negocio; en contexto, la diferencia de edad explicaría el 34% de la disparidad en el índice de posesión de negocios entre varones latinos estadounidenses y varones blancos no latinos, mientras que la riqueza explicaría el 16%.

En el caso de las mujeres latinas estadounidenses y las mujeres blancas no latinas, una riqueza personal inferior explica el 13% de la diferencia, y una edad inferior, el 30%. Además, en las mujeres, la educación juega un papel más relevante que en los hombres, siendo el motivo de un 5.6% de diferencia en la tasa de propietarios de negocios.

El reporte afirma que los latinos nacidos en los Estados Unidos suelen poseer niveles más bajos de riqueza y educación, y son relativamente más jóvenes, mientras que el total de inmigrantes latinos que emprende en el país (cerca de 1.2 millones de los 12.2 millones de dueños de negocios en los Estados Unidos) presenta niveles más bajos de educación y riqueza.

“Cuando llegué a los Estados Unidos, ni siquiera sabía hablar inglés”

Hace poco, El Faro Podcast tuvo la oportunidad de compartir con Edgar Pérez, un inmigrante guatemalteco fundador y propietario de dos restaurantes en Palm Beach Gardens y Greenacres.

Edgar confiesa que, cuando dejó Guatemala para probar suerte en los Estados Unidos, no sabía hablar inglés. “No sabía tampoco muy bien el español, porque hablo quiché” (dialecto que forma parte de la familia de lenguas Mayas).

“Cuando llegué, tuve que trabajar en los campos, cortando grama. Con el tiempo, trabajé en restaurantes para empezar a estudiar. No ha sido nada fácil, pero a la vez es (decisión) de uno cómo superar (los obstáculos)”.

Edgar llegó a los Estados Unidos con $2 dólares en el bolsillo y una idea clara: superarse a sí mismo y cambiar su futuro. Aunque son muchas las historias de éxito y fracaso que rodean la inmigración latina hacia Norteamérica, experiencias como la de Edgar Pérez han impulsado a la comunidad latina a convertirse en uno de los grupos minoritarios que más contribuye al Producto Interno Bruto.

Los propietarios de negocios latinos proveen puestos de empleo muy valiosos a los trabajadores blancos no latinos, en especial en industrias como la construcción. En 2012, los empresarios latinos emplearon a casi 2.7 millones de estadounidenses, de acuerdo con la Alianza para un Nuevo Fondo de Investigación de la Economía Estadounidense.

Ante la brecha de oportunidades y desventajas que muchos inmigrantes latinos heredan de sus países de origen, empresarios exitosos como Edgar recomiendan a los valientes viajeros estar dispuestos a trabajar duro, ser constantes y aprovechar todas las oportunidades disponibles para aprender y educarse.

“Yo no tenía idea de muchas palabras y productos, que en español tampoco conocía, así que pedí al gerente que me diera turno en la cocina para aprender la comida y el nombre en inglés. Cuando sabía exactamente, pedí de mesero y fui corriendo (de un puesto a otro). Quise aprender siempre qué hacía cada persona, y eso me ayudó bastante”.